¿Qué es la Adicción a Internet?

Todos conocemos el gran impacto significativo que están tendiendo a nivel mundial las nuevas tecnologías, el internet, las redes sociales, los vídeo juegos, los chats, la realidad virtual. Investigaciones recientes pertenecientes a EE. UU. afirman que gran cantidad de personas permanecen más de 20 horas a la semana en Internet. La cifra casi se duplicó entre 2008 y 2015 a más de 43 millones de personas.

Y cada uno de nosotros ¿Qué sentimos y pensamos al respecto?, ¿Pasamos demasiado tiempo en conectados? ¿Pero cuánto es demasiado? ¿Es real la adicción a Internet? ¿Existe alguna diferencia en el modo en que una persona pasa tiempo en línea: navegar, comprar, vender, usar las redes sociales, jugar juegos, chatear, leer, investigar, mirar películas, trabajar?.

La adicción…

La adicción a internet tiene que ver con un trastorno del control de los impulsos. Esta adicción no está vinculada a la ingesta de fármacos embriagantes. A través de las diferentes interacciones que se producen entre los usuarios de internet, se desarrollan vínculos emocionales; este espacio virtual nos posibilita el hecho de conocernos, intercambiar, ideas, opiniones, pensamientos, diferentes posiciones acerca de un tema, socializarnos.

Las personas que tienen adicción a internet utilizan la red y el mundo virtual de fantasía para conectarse con personas reales. Este tipo de vínculo que no es de persona a persona y de cara a cara, es decir presencial, sería como una sustitución de la conexión humana de la vida real, que no pueden lograr normalmente.

A gran cantidad de madres y padres nos preocupa y mantiene atentos el uso de internet de nuestros hijos. Un estudio de PewResearch descubrió que más del 50 por ciento de las personas de 13 a 17 años de edad se conectan en línea varias veces al día y casi una cuarta parte están en línea “casi constantemente”.

Cada vez se hace más evidente en terapia individual o en terapia familiar la influencia y los resultados que genera este tipo de adicción en el día a día de los jóvenes adultos. Quienes manifiestan un cambio en sus vidas a partir del uso de las redes y de internet. Estos cambios hacen referencia a dificultades en sus relaciones afectivas y vinculares, deserción escolar y abandono de empleos, dificultades para responder ante las exigencias, responsabilidades, falta de tiempo, fatiga, entre otros.

Síntomas de la adicción a internet

  • Constante preocupación por internet y pensamientos sobre las actividades e interacciones pasadas y futuras.
  • Empleo de tiempo desmedido en línea para lograr la satisfacción.
  • Intentos fallidos para controlar, disminuir o detener el uso de internet.
  • Sentimientos de inquietud, malhumor, depresión o irritabilidad al intentar reducir o limitar el uso de internet.
  • Desgaste o pérdida de relaciones significativas, oportunidades de empleo, posibilidades educativas, de ocio y recreación.
  • Mentiras a la familia, amigos, compañeros, terapeutas, profesionales para ocultar el grado de permanencia en línea.

El uso de internet es una forma de evadirse de la realidad o de los problemas o aliviar sentimientos de vacío, soledad, tristeza, desesperanza, culpa, angustia, dificultades en las relaciones.

Para concientizar y fomentar la discusión familiar social y comunitaria sobre internet y el uso de pantallas, la doctora y cineasta Delaney Ruston creó un documental que trata aspectos relacionados con el uso cotidiano de la tecnología y las luchas en redes sociales, videojuegos, académicos y adicción a internet. La película ” Screenagers ” analiza cómo el uso de estas tecnologías influye, afecta y determina a los niños y cómo los adultos pueden ayudar a los niños a administrar mejor su uso digital.

¿Cuáles son los resultados?

La permanencia de forma sistemática e ininterrumpida a internet, produce dificultades a nivel personal, de pareja, familiar, social, en el ámbito académico, financiero y ocupacional, característicos de otras adicciones. Las diferentes costumbres, rutinas y roles que mantenemos en la cotidianidad se ven afectadas como resultado del uso excesivo de internet. Las personas que sufren de adicción a internet están solas y aisladas, permanecen poco tiempo con personas reales en sus vidas y, a menudo, se les considera socialmente incómodos. La calidad de las relaciones afectivas se ve disminuida y perjudicada debido a la presencia de dificultades para vincularse y a la gran cantidad de tiempo que les lleva la conexión al ordenador.

Algunas personas que padecen de la adicción a internet, suelen disfrazarse o adquirir diversas identidades para dejar de ser ellas mismas y ser otra persona diferente de la que se es. Las personas que no logran adjudicarse el suficiente valor a sí mismas suelen refugiarse en las redes y en el anonimato. Este anonimato y desconocimiento del otro en internet, evitan los miedos a la desaprobación. Estos sentimientos de inadecuación y autoconceptos negativos conducen a complejos problemas psicológicos clínicos.

Muchas personas que tratan de abandonar esta práctica constante en internet sufren un síndrome de abstinencia; este síndrome incluye malestar a nivel físico y emocional. Los síntomas emocionales son el enfado, depresión, cambios de humor, ansiedad, irritabilidad, temor, tristeza, soledad, aburrimiento, inquietud, postergación. Los síntomas físicos que se pueden presentar están relacionados con dolores de cabeza, malestar visual, desequilibrios en la alimentación y descanso, desatención en la higiene personal, síndrome del túnel carpiano.

Es importante conocer que este tipo de adicciones no desparece sola. Muchas veces la causa y origen de este tipo de adicción encierra diversos malestares, entre ellos: circunstancias dolorosas, trastornos de personalidad, trastorno obsesivo compulsivo, déficit de atención, fobia social, dificultades de autoimagen, síntomas depresivos, estrés personal/laboral, problemas familiares. Es necesario pedir ayuda profesional tanto médica como psicológica; a través de la ayuda profesional comprenderemos que es lo que nos está ocurriendo a nivel físico y emocional. Conoceremos cuál es el modo más saludable y adecuado de afrontar y superar este tipo de adicción.

Ana Laura D´Agostino

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